El dólar y el oro hoy en día

Actualmente, el dólar se encuentra en uno de sus valores mínimos cambiándose en torno a euro y medio. En medio de esta espiral descendente la reserva federal parece no tener mucho margen de maniobra y ya son varios los países que consideran “salirse” del dólar para mantener el precio de sus activos, lo que comienza a hacer peligrar la supremacía del dólar como moneda mundial. Esto haría tambalearse los cimientos del actual capitalismo y podría suponer una larga y dolorosa depresión si no se toman medidas a tiempo. Este deterioro de del dólar ha provocado la desconfianza de aquellos inversores (especuladores) que se han dirigido mayoritariamente hacia el oro, que siempre es un gran valor refugio en tiempos de crisis.

Un sistema en quiebra: la historia de nunca acabar

Desde el abandono del patrón oro en 1971 y la aparición del dinero fiduciario el sistema financiero ha ido creciendo alocadamente inundando cuantos escenarios se le ponían por delante. El exceso de (petro)dólares en la década de los 70 inundó América Latina generando un importante boom económico que precedió a las crisis de la deuda de los 80. Posteriormente Japón logró un superávit comercial como no se había visto hasta el momento, que le permitió aprovisionarse de dólares y así crear una burbuja inmobiliaria que le ha tenido cerca de una década en recesión durante los 90. Después esa bolsa de dólares “ociosos” se dirigieron al este asiático y sobrevino el ascenso y derrumbe del milagro asiático. Todos estos casos han tenido como causa la excesiva afluencia de dólares exógenos a sus economías. Actualmente nos encontramos en la burbuja de las hipotecas subprime que ha desembocado en la crisis global. La historia de nunca acabar.


Lo que debemos sacar en claro es que un sistema basado en dinero fiduciario (que no está anclado a ningún patrón) no genera nunca la misma prosperidad duradera que un sistema basado en una divisa que responda a la riqueza real (sea el patrón oro o cualquier otro).

Propuestas para superar la crisis (ATTAC)

Attac presenta 7 propuestas para superar la crisis a la vez que se reforman los fallos (injusticias) del sistema capitalista que nos ha llevado a esta situación crítica global. Visto en : http://www.attac.es/portalattac/index.php?option=com_content&task=view&id=359&Itemid=1

- Cooperación internacional: Los dirigentes del mundo deben sentarse juntos y diseñar una nueva arquitectura financiera y económica sobre la base de políticas democráticas que controlen los mercados financieros. La política tiene que estar de nuevo por encima de la economía y no al revés.

- Mitigar los efectos de la crisis de acuerdo con el principio "el especulador paga": Crear en cada país un fondo de crisis alimentado por una única imposición extra sobre todos los ingresos de capital por encima de 50.000 euros y un 1% de impuesto extra sobre todos los beneficios de las empresas del sector financiero.

- Control democrático sobre el Banco Central Europeo (BCE): Cambiar las políticas monetarias del BCE a favor de un crecimiento sostenible, del empleo y de la redistribución de la renta, bajo la estricta supervisión del Parlamento Europeo. El BCE debe establecer de inmediato los controles de capital en el continente con el fin de estabilizar todo el sistema económico y ayudar a establecer un ordenamiento impositivo común que evite el dumping fiscal, la evasión tributaria y la competencia existente entre los seguros de depósitos entre los diferentes países.

- Fiscalidad para evitar la especulación: Se necesitan, con carácter de urgencia, impuestos sobre todo tipo de transferencias financieras a fin de terminar con la especulación, de ralentizar la velocidad de circulación de los capitales en los mercados financieros y de poner fin al cortoplacismo. Esto incluye un marco multilateral de impuestos sobre todas las transacciones monetarias para desalentar las operaciones especulativas a corto plazo a través de las fronteras.

Asimismo, la implantación de esa tasa global sobre los movimientos de capital entre naciones, conocida como tasa Tobin, puede financiar la puesta en marcha de un New Deal ecológico a nivel mundial que dirija sus objetivos hacia el mantenimiento y la recuperación de los perecederos bienes naturales.

- Cerrar los paraísos fiscales y centros off-shore: No hay ningún argumento económico razonable en favor del mantenimiento de la situación de territorios económicos privilegiados como son los paraísos fiscales. Es por esto que su función delictiva debe ser completamente cerrada y deben someterse a impuestos globales.

- Creación de bancos públicos: Debe invertirse la tendencia de la banca pública a transformarse en bancos comerciales e intermediarios de inversión con ánimo de lucro. Los bancos públicos sin ánimo de lucro deben ser fortalecidos y quedar exentos de la actual legislación europea en materia de competencia. El Tesoro Público debería poseer, al menos, algunos de los principales bancos para proporcionar financiación estable para un desarrollo sostenible y justo.

- Paralización del proceso de ratificación del Tratado de Lisboa y reformulación de un nuevo marco constitucional para Europa, lejos del neoliberalismo, demás de convocar elecciones a un Parlamento Constituyente y la correspondiente redacción de una nueva Carta Magna, discusión y aprobación por los distintos Parlamentos Nacionales y aprobación mediante referéndum europeo.

La política tiene que estar de nuevo por encima de la economía.

El especulador es el que debe pagar la crisis, no el contribuyente.

Es necesario un control democrático sobre bancos, además de incentivar la fiscalidad para evitar la especulación.